Inevitablemente, todos vamos a meter la pata en alguna ocasión, y más de una vez. Al que anda, le pasa. Para mí, hay dos aspectos que hacen que una metedura de pata pueda ser hasta buena:
La capacidad de buscar una solución: cuando generas un problema pero eres capaz de buscar una solución rápida al mismo, estás demostrando que eres bueno. Si generas un problema en tu cliente, pero lo resuelves rápidamente, este verá que eres un proveedor con el que merece la pena trabajar.
La capacidad de aprender del error: si metes la pata pero no aprendes, es posible que vuelvas a cometer problemas similares. Si metes la pata pero aprendes, te desarrollas, eres mejor.
ESCRIBE UN COMENTARIO: