A mayor caos, mayor necesidad de pararse a pensar. Paradójicamente, cuanto más trabajo tenemos, mayor presión, mayores son los problemas,… es cuando con menos cabeza trabajamos. En el desorden la acción puede no ser efectiva. En el desorden, conviene poner orden antes de comenzar a actuar. En el caos, paramos, analizamos, priorizamos y planificamos. Después, actuamos.

SUSCRÍBETE A MI BLOG
CATEGORÍAS BLOG
ESCRIBE UN COMENTARIO: