El pasado sábado vi por televisión la final femenina del Roland Garros. Ganó con facilidad Mirra Andreeva. Cuando fue a recoger el trofeo dio gracias a su equipo, a su familia, a la organización, a su psicólogo, pero se guardó un rato para agradecerse a si misma. Me encantó. Se agradeció a si misma el esfuerzo realizado, por creer en ella misma, por dar el 100%, por querer ser mejor como profesional y persona, por dar lo mejor de sí.
Qué bueno creer en ti y agradecerte el esfuerzo que has hecho. Las personas solo vemos el trofeo, pero no los días de entrenamiento que hay detrás. Porque, si tú no crees en ti, ¿Quién lo hará?
SUSCRÍBETE A MI BLOG
CATEGORÍAS BLOG
Gracias Jon, totalmente de acuerdo, ahora más que nunca, hay que creer en un mismo!!