Un poquito cada día, todos los días un poquito. Lo difícil, lo duro, lo es menos si conseguimos convertirlo en hábito. Madrugar es difícil para el que no lo hace, a mí, mi cuerpo y / o mi mente me despiertan a las 6h00 todos los días, normalmente, un poco antes de que suene la alarma. Simplemente, porque llevo muchos años levantándome a esa hora. El hábito requiere un gran esfuerzo inicial, hasta que logramos interiorizarlo (línea de puntos), y se convierte en algo natural para nosotros.

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