Si esperas al momento adecuado, a las circunstancias perfectas, pocas veces realizarás lo que te propongas. Esto va de hacer a pesar del momento. Con que el momento sea adecuado, nos vale, no es necesario que sea perfecto. No va a apetecerte ir al gimnasio a las 7h00, así que vas y punto. No va a apetecerte abordar la conversación difícil que tienes pendiente, así que la convocas y punto. No va a apetecerte pedir reparar la bici que lleva tiempo parada, así que la reparas y punto. Y a base poner “puntos”, las cosas se van haciendo.
SUSCRÍBETE A MI BLOG
CATEGORÍAS BLOG
ESCRIBE UN COMENTARIO: