Cuando una persona siente pasión por lo que hace, se nota. Aunque realice tareas que no estén directamente relacionadas con la venta, si le gusta su trabajo, lo “vende” de forma inconsciente. Esto se aplica a todo tipo de empleos. La pasión en el trabajo es un factor clave que no solo se nota, sino que también se transmite a los clientes y compañeros de equipo. Cuando alguien está verdaderamente apasionado por lo que hace, esa energía positiva se refleja en cada tarea que realiza. Un empleado apasionado no solo resolverá los problemas de los clientes de manera eficiente, sino que también creará una experiencia positiva que hará que los clientes quieran volver.
SUSCRÍBETE A MI BLOG
CATEGORÍAS BLOG
ESCRIBE UN COMENTARIO: