Los dos son necesarios. Si conocemos para qué hacemos las cosas pero no cómo hacerlas, tenemos un problema, tendremos que aprender o contratar conocimiento. Si conocemos cómo hacer, pero no sabemos para qué, no podremos contribuir a un propósito mayor. Realizo una tarea, pero no sé para qué le sirve al siguiente, con lo que difícilmente voy a poder alinearme con un objetivo mayor, mejorar, innovar,… Es importante conocer para qué hacemos las cosas y luego articular los cómos …
SUSCRÍBETE A MI BLOG
CATEGORÍAS BLOG
ESCRIBE UN COMENTARIO: