Tanto si decides como si no lo haces, habrá unas consecuencias. En mi opinión es mejor decidir que dejar pasar las cosas para ver si por un casual se resuelven solas. Lo importante en la toma de decisiones es hacer bien el proceso de decisión. Tener en cuenta la información relevante disponible en ese momento, analizar las diferentes opciones posibles, medir las consecuencias posibles y establecer planes B para cada decisión tomada.
Si se hace bien el proceso, en un porcentaje alto el resultado será el esperado. Si no los es, esto se deberá a que la información disponible en ese momento era escasa o que ha influido factores externos sobre los que no puedes actuar. Si se hace mal el proceso, lo normal es obtener un mal resultado. Sin embargo, en ocasiones, suena la flauta. Esto es un peligro, ya que no se aprende a decidir. Ruleta rusa.

Y es que cuando no se hacen las cosas bien, el resultado es el que es…
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