Dicen que cuando llegas tarde, todos tus defectos se reflejan en la mente del que espera.
La impuntualidad es respeto. La impuntualidad es cumplir con el compromiso adquirido con alguien. Es valorar el tiempo de las personas con las que has quedado. En el mundo empresa, la impuntualidad permitida hace cultura y es peligrosísimo. Y el primero que debe dar ejemplo de puntualidad es el director general. Si yo llegase tarde a las reuniones, estoy lanzando un mensaje claro a toda la plantilla: llegar puntual a las reunión no es importante. Se te permite llegar a la hora que quieras.
Todavía recuerdo el día en el que estábamos convocadas 5 personas a una reunión y, 2 llegaron 10 minutos tarde. Antes de empezar hice el cálculo en la pizarra del coste empresa basándome en salarios medios de los puestos de las personas que estábamos. Directamente le dije a los dos: “vuestro retraso de 10 minutos le ha costado a la empresa XXX euros.
Hoy, tenemos varias herramientas para hacer visual la falta de impuntualidad:
SUSCRÍBETE A MI BLOG
CATEGORÍAS BLOG
ESCRIBE UN COMENTARIO: