Cuentos

Cuentos

INTEGRIDAD

Robert E. Lee, el gran general confederado norteamericano, estaba hablando bien de un general bajo su mando al presidente de la Confederación, Jefferson Davis. Otro oficial le dijo: «? No sabe usted mi general que el hombre del que habla con tanta admiración es uno de sus peores enemigos, que no pierde ocasión de denigrarlo?». «Si, pero el presidente pidió mi opinión de él, no la opinión que tiene él de mí.»

Robert E. Lee - Wikipedia, la enciclopedia libre

SÓCRATES

Cuentas que cierto día un discípulo de atesorares se le acercó y le preguntó:

– Maestro, he de escoger entre dos opciones, y no sé cuál debo elegir.

Entonces Sócrates le dijo:

– Desconozco cuál ha de ser tu elección. Lo que sí te puedo decir es que, antes o después, te preguntarás por qué no escogiste la otra opción.

▷ La paradoja moderna: Cuantas más opciones tengas, más ...

EL ÁRBOL Y EL TIEMPO

Cuando el militar francés Louis- Hubert Lyautey (1854-1934) estaba en África le pidió a su jardinero que planta un árbol cuya copa le parecía especialmente majestuosa. El jardinero le informó de que un árbol de ese tipo tardaba doscientos años en alcanzar su madurez.

– En ese caso, dijo Lyautey, no hay tiempo que perder. Plántalo hoy mismo.

Del libro: #Superprofesional

Escucha la sinfonía de la vida de un árbol (VIDEO)

EL BLOODY MARY

Un caballero entra en un bar, se sienta a la barra y le pide un boody mary
al barman que atiende. Al cabo de pocos minutos le sirven el cóctel y tras
probarlo, llama al barman y le dice:

– Éste bloody mary está bastante mediocre. ¿ Me quiere decir que no puede
prepararme un bloody mary mejor?

El Barman, sorprendido, pide disculpas, retira el vaso y se dirige a la
cocina a preparar un segundo cocktail. Instantes más tarde se presenta,
temeroso, con un nuevo bloody mary que ofrece a su incómodo cliente.

– Humm, este bloody mary está mucho mejor que el anterior aunque creo que se
puede mejorar. Quiero que me traiga el mejor bloody mary que usted haya
preparado jamás.

Desesperado y confundido, el barman vuelve a la cocina, revisa un par de
libros de cocktails, consulta en Google, llama a un colega y pone todo su
esmero en la tercera versión de la bebida. Cuando el cliente lo prueba exclama:

– Excelente, esto ya es otra cosa, solo tengo una pregunta: ¿Me puede
explicar por qué no me lo sirvió así la primera vez que le pedí?

Jorge Juan Fernández

Receta de Bloody Mary, un cóctel perfecto | Kriskup

PROBLEMAS MAYORES Y PROBLEMAS MENORES

Siento no haber escrito antes pero todo mi material quedó destruido tras el incendio de mi dormitorio en la residencia de estudiantes. Acabo de salir del hospital y el doctor dice que pronto me restableceré del todo a pesar de mis quemaduras de primer grado. Me he instalado en casa del chico que me rescató mientras reconstruyen parte de la residencia quemada. Por cierto, como siempre habéis querido tener un nieto sé que os alegrará mucho saber que estoy embarazada. Os quiero. Lucia.

P.D. No ha habido ningún incendio y estoy bien. Tampoco estoy embarazada y ni siquiera tengo novio, pero he suspendido francés, matemáticas y química, y quería asegurarme que lo vierais con la perspectiva justa…

Mujer: ¿Es bueno 'pasar el huevo' a los niños que tienen susto ...

EL COCHE

Si se pusieran todos los coches del mundo en una sala y se eligieran los mejores las mejores partes de los mejores vehículos, es decir, se cogiera el mejor motor de todos, el mejor volante, el mejor tubo de escape, etcétera, al final, se tendrían todas las partes necesarias para montar un coche, pero procedentes de muchos modelos y marcas distintos. La cuestión es si se unieran dichas partes, ¿Se conseguiría el mejor coche? O mejor dicho, ¿Se conseguiría un coche que funcionara? Probablemente, no. El resultado no procede de lo bien que trabajan las partes de forma aislada, sino que el éxito se logra por la capacidad de trabajar juntas. Así se consigue el mejor coche.

Russel Ackoff

Volkswagen Polo Harlequin, un icono de los 90

CONZULTOREZ (CON Z DE ZARA)

Recuerdo que una vez propuse a Amancio Ortega Ç(fundador y presidente de Zara- Inditex) contratar a unos consultores para ayudarnos a resolver un problema que se nos había presentado y en cuya resolución yo quería estar respaldado.

Le expuse el problema y, a continuación, mi propuesta de contratar a los consultores. Muy a la gallega, Ortega me respondió utilizando preguntas: “Mira, Jesús. Y esos que quieres traer… ¿conocen mejor la empresa que tú, que ya llevas trabajando un año con nosotros?

Comoquiera que conocer la empresa (“sentir Zara” ) es uno de los mayores valores culturales en Zara, mi respuesta fue negativa. Ortega pretendía fundamentalmente averiguar si yo conocía todas las razones por las que el problema se había ocasionado y, por consiguiente, valorado todas las probables soluciones. ”Escucha, Jesús, otra cosiña, … ¿esos se van a preocupar más que tú por resolver el problema?” La intensidad de la preocupación y la consiguiente intensidad en la ocupación es otro de los valores culturales de la empresa gallega. “Por supuesto que no, Ortega”, conteste.

No es muy difícil adivinar qué, estas alturas, yo ya sabía la opinión de mi presidente sobre la contratación de profesionales externos, pero Amancio Ortega no quería que me quedase con dudas. “Entonces, supongo que lo que pasa es que esos que quieres contratar son más listos que tú. Y sí lo son …¿No debería contratar al más listo de ellos y ponerlo en tu puesto?”

De esta manera, Ortega me estaba adoctrinando en el sentido de que para resolver el más intrincado de los problemas no se necesitaba ninguna ayuda externa, sino únicamente una mezcla de determinación, talento interno y sentido común. Exactamente en la mezcla que ha llevado al éxito de la que en la actualidad es la empresa número uno de la industria textil en el mundo.

Me comprometí a resolver el problema en cuestión sin ayuda externa ( suceso que, por fortuna para la empresa y para mí mismo, ocurrió) y Ortega se despidió diciendo: “Escucha. Si esos que dices son tan buenos resolviendo los temas de empresa, habrían fundado las suyas y habrían tenido éxito con ellas; curiosamente, son ellos los que miran a mi empresa como modelo de gestión. Pero recuerda …yo no les miro a ellos.”

Del libro: La empresa sensual de Jesús Vega De La Falla

Archivo:Zara Logo.svg - Wikipedia, la enciclopedia libre

DEDICACIÓN

El psicólogo estadounidense Lewis Terman concluyó en un estudio clásico de 1921 en la Universidad de Stanford que el éxito en la vida tenia que ver mas con definir objetivos y perseverar en su consecución que con la propia inteligencia de las personas. En síntesis, que se puede llegar muy lejos sin necesidad de ser muy listo.

Paco de Lucia ofrecía la clave para que cualquiera pudiera ser el mejor guitarrista del mundo: estar dispuesto a pasarse treinta años practicando diez horas diarias los siete días de la semana. ¿Cuántas personas van a seguir su consejo? Dirás que tu no quieres ser un genio de la música y que por tanto no será necesario una dedicación tan entregada. De hecho, algunos grandes profesionales no habrían tomado la misma decisión si hubieran tenido una segunda oportunidad.

  • Un admirador halagó a Andrés Segovia:
  • Maestro, daría mi vida por tocar como usted.
  • El guitarrista le contestó:
  • Ése es el precio que pagué.
Cómo Cambiar las Cuerdas de la Guitarra? | Superprof

LA VIDA

Me encuentro con este texto en el libro «La semana laboral de 4 horas» que quiero compartir contigo:

«Hace años me llegó este correo electrónico de una niña enferma terminal en un hospital de Nueva York:

¿Alguna vez has mirado a niños montar en tiovivo?

¿O escuchado cómo la lluvia caer golpeando el suelo?

¿Seguiste alguna vez el vuelo errático de una mariposa u observaste el sol desvanecerse en la noche?

Aminora la marcha. No bailes tan deprisa.

El tiempo no dura. La música dejará de sonar.

¿Atraviesas con prisas días que se te pasan volando?

Cuando preguntas: ¿cómo estás? ¿Escuchas la respuesta?

¿Al final del día te tumbas en la cama, con los próximos mil recados pululando por tu cabeza?

Aminora la marcha. No bailes tan deprisa.

El tiempo no dura. La música dejará de sonar.

¿Alguna vez le dijiste a un hijo «lo haremos mañana» sin ver por tus prisas la pena en sus ojos?

¿Alguna vez perdiste el contacto? ¿Dejaste morir una amistad por no tener tiempo de llamar para saludar?

Aminora la marcha. No bailes tan deprisa.

El tiempo no dura. La música dejará de sonar.

Cuando corres tanto para llegar, no disfrutas del camino.

Pasar un día agobiado y apresurado es como tirar a la basura un regalo sin abrir.

La vida no es una carrera. Tómatelo con más calma.

Escucha la música antes de que la canción se acabe.»

EL SOLDADO Y EL BANCO

Es muy conocida la anécdota de aquel soldado que hacía guardia en un banco en el patio del campamento. Un mando pasó por allí y le preguntó qué hacía. Este contestó que hacer guardia, tal y como le habían ordenado. El mando averiguó que esa guardia sin sentido se hacía desde años atrás. Interesado en aquel extraño asunto, al fin supo que mucho tiempo antes alguien ordenó a un soldado hacer guardia en aquel banco recién pintado para que ningún soldado se sentase y se manchase el uniforme. Luego la rutina y la complejidad hizo el resto. Son muchas las empresas, especialmente las grandes, que se pueden ver retratadas en la anécdota de
los militares y el banco cuando llevan a cabo tareas absurdas, repetidas, ineficaces e incluso inútiles.

Del libro Management humano

foto de dos soldados sentados en un banco , año - Comprar ...

SOBRE EL CAMBIO


-Voy a contarte algo que puede ayudarte -le dijo ,tan pronto como la rana hubo terminado el relato-. ¿Sabes?, las águilas tenemos una vida muy longeva, nada menos que setenta años. Sin embargo, cuando llegamos a los cuarenta, la muerte nos acecha por sorpresa. Es curioso, pero las uñas, antes fuertes y flexibles, se curvan y se vuelven débiles. No conseguimos agarrar a nuestras presas. El pico, puntiagudo y preciso, también se curva. Las alas se vuelven pesadas. Resulta difícil volar y no podemos cazar para alimentarnos.

La rana escuchaba estupefacta. Nunca había pensado en lo doloroso que puede resultar envejecer.


– Entonces, el águila tiene dos alternativas. Morir o enfrentarse a un doloroso proceso de renovación que durará 150 días. Si opta por lo segundo, buscará una hendidura en la roca para refugiarse. Y comenzará a golpear el pico contra la pared, repetidamente, hasta que consiga arrancarlo. Entonces tendrá que esperar semanas hasta que le crezca un pico nuevo, joven y fuerte, y con él se arrancará, una a una, las uñas. Cuando éstas crezcan, las usará para
arrancarse las plumas. Y, al cabo de cinco meses, cuando vuelvan a crecerle las plumas, el águila saldrá de la gruta e iniciará su vuelo de renovación. Le quedan por delante
treinta años de vida.

Del libro: La charca silenciosa

ÁGUILA CALVA: Características, Qué come, Dónde vive...

¡ACCIÓN!

Woody Allen estaba en lo cierto: ¡EI 80% de la vida es hacerse presente!

En 1962 mi novedosa agencia de publicidad asentada en Nueva York atrajo la atención de dos importantes directivos de la Quaker Oats Company establecida en Chicago. Estaban en medio de la selección de una nueva agencia publicitaria y, aunque tenían una regla autoimpuesta sobre contratar sólo agencias locales, visitaron Papen Koening Lois para medirnos. No ocultaron el hecho de que querían cambiar de su típica y establecida agencia de “marketing” a la que estaba desencadenando la Revolución Creativa de la Publicidad. Dos días después, los dos nos llamaron a las 9.00 a.m., tiempo de Chicago (10.00 a.m., tiempo de Nueva York) y nos dijeron dolorosamente que estaban angustiados con su decisión, pero se sentían obligados a trabajar con una agencia local por su necesidad de organizar juntas de última hora, y Nueva York era una tierra lejana. Después de colgar el teléfono mis dos socios y yo nos vimos los unos a los otros, nuestras mentes aceleradas, y nos dijimos, “¡Corramos al aeropuerto LaGuardia y aparezcamos en su oficina antes de que regresen del almuerzo”.  Logramos llegar a LaGuardia en media hora, nos subimos al avión (no había medidas de seguridad en esos días), dos horas y media en el avión, después un rápido viaje en taxi, ¡y sin aliento llegamos a su oficina en el Merchandise Mart, mientras ellos seguían afuera comiendo! Media hora después entraron a su sala de espera, y hubieses podido tumbarlos con una pluma cuando nos vieron apoltronados en sus cómodos sillones, hojeando revistas. Contentos y encantados ante nuestra entusiasta travesura, nos dieron la cuenta publicitaria en el momento.

Piensa de pie, haz que las cosas pasen, ¡impresiona a los clientes no sólo con tu trabajo, sino con tu garra, deseo y atrevimiento!

Del libro: ¡Qué buen consejo!

Acción: Los 10 Principios Elementales de la Marca Personal